Leyendo, Soltando y Sanando

De unos meses a aca empece con una profunda busqueda de mi mejoria personal. Empece a identificar aquellas partes de mi que estaban rotas y necesitaba «enmiendo». Empece identificando cada una, poco a poco, notando que a veces mis partes quebradas me paralizaban al hablar en publico o ante figuras de autoridad.

Escribia en un cuaderno aquellas cosas que yo sentia no eran normales o regulares. Aquello que me detenia y me ataba la boca desde la tripa. Raro. Pero solo quienes lo han pasado pueden entender lo que significa sentirte Atado.

En su momento, logre identificar que arrastraba muchas raices de la infancia, cosas que normalmente no se hablan, y empece a tratar con ellas una a la vez.

De meses atras intente inculcarme a la fuerza el habito del lector, tan bello habito que habia perdido de mi ni;ez y adolescencia. Intente una y otra vez con los libros mas populares del momento retomar mis habitos. Pero nunca lo conseguia.

Ya hace unas semanas conversaba con un estimado amigo acerca de porque es tan dificil leer, siendo algo tan bonito, teniamos en comun el hecho de simplemente no poder callar esa constante voz en nuestra cabeza, que nos obligaba a desviar el pensamiento despues de las primeras 2 lineas leidas. Y pues claro! Al ser personas re-ocupadas eso era normal, no? El no poder detener los mil pensamientos a la vez.

Pues resulta que no, no era normal…

Empece mi cambio poco a poco, y me di cuenta que esa voz en mi cabeza no eran mias, si no que eran ecos de muchas voces que de niña se acumularon en mi. La eterna duda, el eterno miedo, el eterno sobre pensar las cosas y creerme incapaz, porque creci con una constante de mi madre que me decia No podes, inutil, tonta, lenta, sonsa, gorda, etc. etc., – Pero los detalles de eso lo dejare en otro post.

Un dia, uno de tantos dias navegando en internet me encontre con un termino totalmente nuevo: Madres narcisistas. Que schock! Que falta de respeto! Como podria alguien referirse asi de su mama? Con el tiempo, y con la practica, aprendi que no habia nada de malo en el termino, pues no era nada mas que una definicion psicologica a ciertos patrones y conductas en algunas madres con grandes tendencias manipulativas.

Y que creen? Me apasione por el tema. – Busque podscasts, conferencias, articulos, y libros. Si. Santos libros. Y no cualquier libro, si no el libro perfecto! «Hijas adultas de madres narcisistas». Era ideal.

Lo compre y descargue en mi kindle y empece la mas cruda lectura de mi vida. Tarde aproximadamente 6 meses en leerlo. Y no es que el libro fuera largo, si no que a medida que lo iba leyendo iba desenrando patrones y conductas que desde toda una vida habian dominado mi caracter y para mi eran normales, comunes.

Al final del libro, tuve una experiencia tan rica y tan sanadora, que sin darme cuenta, mi habito y amor por la lectura habia «vuelto». Y no! No es que habia vuelto! Era que despues de estudiar, meditar, discernir y escudriñar, habia logrado encontrar la propia semilla que causaba tanto bullicio en mi mente y no me dejaba tener pensamientos estables y serenos.

Aprendi un concepto muy importante, el RNT: Repetitive Negative Thinking, o Pensamiento Repetitivo Negativo por sus siglas en ingles. Y aprendi que no era normal tener tantas voces sembrandome duda en el pensamiento. Al crecer en un entorno meramente cristiano, todo habia sido satanizado. Ni hablar de psicologos o terapias. Lo que para la psicologia era el RNT, para mi era Satanas, o locuras. Y claro, no podia hablar de eso porque Que verguenza para la familia! Que hubiese seguido? Un exorcismo?

Volviendo… Aprendi a soltar, a sanar, a perdonar. Aprendi a dejar ir todo. Aprendi que no podia aferrarme a lo que no me correspondia cambiar. Que anhelaba tanto?… Paz…? Empece a buscar mi propio silencio, y fui dia a dia escuchando de nuevo mi voz. Me encontre. Y mi voz se hizo clara en mi, se hizo firme. Y ya no pude renunciar a esa paz.

Siempre hay luz al final del tunel. Siempre hay una chispa que nos guia. A veces, es necesario bajarle el volumen a nuestros ruidos para 1) escuchar y 2) reconocer que las alarmas que sonaban sin parar, era Dios y nuestra intuicion haciendo un llamado de auxilio para volver a un lugar seguro.

Si estas hoy buscando tu lugar seguro, si tu mente ha estado muy inquieta, te invito a iniciar la busqueda de tus heridas y empezar una por una a sanarlas. Te aseguro que prontito viene la paz, la calma, la serenidad, y pronto, vas a volver a leer, como cuando lo hacias de niño.

Un abrazo

Un comentario sobre “Leyendo, Soltando y Sanando

  1. Hola negrita, me hiciste llorar. Es cierto todo eso, algunas cosas de esas me pasan. Gracias por compartir. Dios te Bendiga y me alegra mucho que est3s superando tanto. Un fuerte abrazo

    • Atte. Yolanda de Gómez

    Me gusta

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.