Es que sos la mas bonita, Isabelita de mi amor
Le toco el cabello y pellizco la mejilla, le lanzo una sonrisa de esas galantes que dicen todo sin palabras. «Ay Isabelita, Isabelita de mi amor»
Isabelita estaba atenta, absorbiendo cada son, cada miel que salía de sus labios. Eran como cantos, de esos que no se escuchan pero se sienten. Con su vestido floreado y la arena en los pies, un apretoncito de manos y un beso en automático. Que bonita tarde con Armando, con su novio de siempre, su futuro esposo. El viento le movía el cabello, las olas le hacían bailar… ¿Qué mas podía necesitar?
–¡Se me mojaron los pies!
-No Isabelita– Armando sonrió
–Que si que si, ¿no ves el agua?
-No Isabelita – Armando sonrió
-¿Por qué estoy toda empapada?
-Estas llorando Isabelita.
-¿Porque lloro?
-Por que me extrañas
-Lita, Lita. Despierta
-No por favor no otra vez
–Estas llorando
-Estaba soñando
-¿Que soñaste?
-Lo vi.
–Ay Lita….
Le abraza
-Hoy cumple dos años desde que se fue
